17.8.07

Entendiendo...

Cuando tenía 19 años, conocí en clases de Química Orgánica I a un chico de Maturín, esa era mi época de patinetera y yo venía de una relación que terminó por una montada de cachos de película (osea, me los montaron a mí), así que mi actitud en esos días era la de "chica mala que no me importan los sentimientos de nadie, sólo los míos". Para esa época conocí también a un chico que era la fantasía de muchas nenas de la uni, estaba demasiado bueno, tenía una personalidad arrechísima y una actitud que nos hacía a todas derretirnos por él, incluyéndome, aunque no era rubio.

Estábamos en el trimestre Abril- Julio, así que a mediados de Junio hubo varias fiestas de estudiantes donde rodaron muchas birras y alcohol, en una de esas fiestas tuve un encuentro cercano (bueno no tan cercano after all) con este chico galán, y aunque me sentía muy emocionada con lo que pudiera salir de ahí, a la semana siguiente en otra fiesta me dí los besos con el de Maturín, y porque, a pesar de lo muy mala que yo pueda querer ser, en el fondo soy una pendeja, me sentía muy culpable porque yo sabía que yo le gustaba mucho a este chico de Maturín, y me parecía muy mal de mi parte estar en una guachafita con los dos. Así que, me decidí sacarle el cuerpo al papacito y tomarme en serio al muchachito oriental, al que ahora llamaremos J.

El primer año fue muy rico, estábamos de verdad muy enamorados, peeeeeero (porque siempre hay un pero) por ciertas cosas que pasaron, que no vienen al caso ahora, en julio decidimos separarnos un tiempito. Ese verano yo me dediqué a hacer mi pasantía corta en el Depto. de Control y Sistemas de la uni, y empecé a salir con otro muchacho, aunque tenía muy claro que seguía enamorada de J. Por cosas de la vida, en septiembre los dos coincidimos en Puerto La Cruz, yo estaba en un congreso y él con unos panas pasando unos días. Como eran panas en común, uno de esos días nos vimos todos y nos reunimos en una casa ahí. Esa noche, en un momento en que nos quedamos solos J y yo, el pobre se derrumbó antes mis ojos, y llorando me dijo que no quería seguir sin mi, que me quería demasiado y que él ahora estaba seguro, quería casarse conmigo.

Yo con mis ojos abiertotes como par de huevos fritos me le guindé del cuello y a partir de ahí TODO fue color de rosa. A mí sólo me faltaba un año para terminar y a él un año y medio más o menos, así que empezamos a hacer muchos planes muy bonitos, con muchísima ilusión. Pasó un año más y al yo terminar la pasantía larga ya estábamos viviendo juntos.

Y entonces empezó un proceso muy doloroso. Yo estaba buscando trabajo, enviaba CV's a diestra y siniestra, todos los días, por internet, por correo postal, a conocidos... y la cuestión es que nisiquiera me llamaban para una entrevista, y eso por supuesto empezó a deprimirme mucho (Chicha, no es joda cuando te digo que gracias a Dios en 6 meses tu has tenido más entrevistas de trabajo que yo en 2 años). Recuerdo que cuando llegaba a la casa del trabajo (de operadora telefónica de Telcel, se acuerdan???) me desahogaba con él. Me sentía muy frustada por todo lo que estaba pasando. Al ppio el me decía muy dulcemente, que no podía desanimarme, que no tenía porque sentirme triste, que tenía muchos motivos para sentirme feliz y tenía razón, pero en ese momento yo lo que quería era un trabajo donde pudiera desarrollarme como ingeniero. Y aunque sabía que tenía que seguir luchando, y sabía que lo que él decía era verdad, con el tiempo, empecé a sentirme mal con sus palabras, porque me hacía sentir que estaba mal que yo sintiera esas cosas, que me sientiera triste o deprimida.

El tiempo pasaba, yo me desanimaba cada vez más, me lamentaba cada vez más y el dejó de usar el tono dulce cuando me decía que no podía desanimarme, que no tenía porque sentirme triste, que tenía muchos motivos para sentirme feliz. Yo me sentía cada vez más incomprendida, y fue cuando empezaron las discusiones fuertes. Me sentía terrible, por un lado seguía estancada en un trabajo que detestaba, y por el otro, cada vez que J y yo discutíamos, me quedaba esa terrible sensación de que toda la situación era en el fondo culpa mía, por sentirme triste y desanimada, por no ser capaz de, como él decía, ver todas las cosas que tenía para ser feliz. Pero yo estaba enamorada, y quería seguir intentando hacer las cosas bien, porque quería estar con él.

Las discusiones eran cada vez más fuertes y cada vez nos decíamos cosas más duras. Y llegó el día en que la situación se hizo insostenible, y en medio de una pelea me gritó que ya no me soportaba más, no la situación, no las peleas, no las actitudes, a mi. Y aunque no lo crean, recuerdo ese día con lujo de detalles, recuerdo donde estaba sentada cuando lo dijo, recuerdo hasta la ropa que yo tenía puesta y recuerdo también que por el resto del día no pude hablar, no pude pronunciar una palabra más.

Unos días después él consiguió donde mudarse, y mientras yo estaba en el trabajo, hizo su mudanza. Él se fue y yo me quedé, viviendo en el mismo apto, durmiendo en el mismo cuarto y en la misma cama. Pasaría un año más antes de que yo consiguiera venirme a España.

Y si hoy me he decidido a desenterrar esto, a plantarle cara otra vez a estos recuerdos, es porque me estoy dando cuenta, que para entender el presente, es necesario conocer y entender el pasado...

18 comments:

k@rol said...

Mientras leí, viví tu experiencia y me sentí aludida. Hay partes de ella en las que me ví reflejada. Espero que en este proceso (de entender) salgas renovada. Muchas veces cuando le contamos a nuestra pareja lo que sentimos, no esperamos una solución o un consejo, sólo necesitamos ser escuchadas.
Un abrazo grande,

Rosa said...

Cuando uno quiere lograr cosas importantes es dificil "contentarse con lo bueno que se tiene", normalmente eso bueno es la familia los amigos, el amor y lo ideal es seguir teniendo eso y ser exitoso al lograr metas. En el mundo hay personas que necesitan quedarse en la tranquilidad de lo conocido y otras que deben vencer retos, creo que tu eres de estas ultimas.Saludos

La Hermana Mayor said...

Eso hermanita linda, es lo que los padres llaman "crecer". Y créeme que uno daría la vida por hacer que ustedes aprendieran esas cosas sin tener que vivirlas y evitarles el dolor o la tristeza. Pero supongo que estos son precisamente los ingredientes fundamentales para que, años después, podamos ver las cosas con otros ojos y sacar de allí lo que se pueda.

Mi opinión, hermanita, es que realmente uno nunca tiene "todo lo que necesita para ser felíz". Es decir, uno puede dar gracias por lo que tiene y sentirse felíz por eso, pero creo que uno siempre quiere algo más, sin caer en extremos ni obsesiones. Hay gente que ese algo lo refleja en lo material, otros en lo profesional, otros en lo personal...Pero creo que cuando uno deja de aspirar, de querer algo más o ir más allá, ese día poquito a poco empezamos a morir.

Un besote

Jacqueline said...

Ojalá que Otto no me corrija, no sé, yo no sé nada, pero a mi me parece terapético que hagas este ejercicio. Todos tenemos un baulito lleno de horrores. El de unos es mas gande que el de otros. Pero para seguir adelante a veces hay que abrir el baúl sacar las cosas, desempolvarlas, sacudirlas, revivirlas - por más que duela - y dejarlas atrás.

Me alegro MUCHO de que estés dejando esto atrás ahora, Rigolina. Lo sabes, no?

Alleta said...

Si, yo creo como Jacke. si hoy puedes hablar de eso, es porque estas empezando a superarlo o mejor aun, ya esta superado.
Hoy daras gracias a Dios (o a quien tu creas), de no haberte conformado con lo que tenias en ese momento. Porque hay que ver a dondes has llegado y a donde te falta aun por llegar!!

Lycette Scott said...

Supongo que de esta situación aprendiste mucho, además seguramente si él no hubiese salido de tu vida, no estarías ahora en donde estás....quizás era que estaban muy jóvenes...no sé digo yo que ami edad jamás me iría a vivir con un hombre, siento que aún tengo demasiado por delante...como para castrar esas vivencias con una pareja.
Besos mana

Nostalgia said...

Yo creo que no es necesario entender el pasado.
Sólo drenar la mie... y atesorar la enseñanza.
Hay cosas que nunca entendí y decidí no buscarle más explicación, porque el presente no admite pérdidas de tiempo.
Eso sí, me he sacado todas las espinas. O casi, sólo me falta una.
Gracias a Dios.
Un beso ♥♥♥

Waiting for Godot said...

Rigo, Qué palabras tan ciertas! Un beso.

Rigoberta said...

Buenooooo, al final esto se convirtió en un foro de puras chicas!!!... gracias a todas por sus palabras...

K@rol: sí chama, sé que muchas otras mujeres han pasado por este mismo tipo de experiencias, por eso me gusta que me hayas dicho que te veías reflejada, de cierta manera me siento acompañada. La renovación es constante, yo trato de aprender de cada experiencia por la que paso. Y sí, a veces es complicado hacerle entender a nuestras parejas que no queremos que nos propongan soluciones, que sólo queremos exteriorizar nuestra tristeza por medio de palabras, pero esa es la manera que tienen ellos de cuidarnos y querernos, haciéndonos ver que no todo es tan malo como parece, aunque eso en el momento generalmente nos saaaaaaaaaque la piedra!!!! jajajajaja
Gracias por tus palabras chama, en serio, un beso.

Rosa: Definitivamente lo que me cuentas es cierto, es lo que pasa cuando tienes 20 y poquitos y quieres comerte el mundo, que quizás no ves el valor real de ciertas cosas que te rodean. Ahora con mis casi 30, sigo queriendo comerme al mundo, pero en el transcurso de estos años he aprendido que si por alguna circunstancia no puedo hacerlo, HOY tengo más que suficiente para ser feliz. Muchas gracias por tus palabras, me hicieron darme cuenta que muchas veces olvido que sí, yo soy de esas últimas. Un abrazo.

LHM: hermanita dudo mucho que aprendiéramos tan efectivamente si estas cosas no tuvieran asociado cierto dolor. Es verdad, la inconformidad es característica de los seres humanos, y a mi me tocó aprender en carne propia que muchas veces para lograr algunas metas, tienes que sacrificar cosas que YA tienes, y creo que es en ese momento cuando aprendes el verdadero valor de eso que dejas atrás. Te quiero mucho, besos.

Jackie: Lo sé Jackie querida, tengo tiempo ya trabajando con mi baulito de los horrores, creo que el momento de hacerlo es ahora. Muchos besos.

Alleta: sí chama, gracias a Dios hoy puedo recordar esa época y esa situación y buscar en ellas las respuestas que necesito para mis inquietudes de HOY y creo que eso es súper importante para poder seguir adelante, porque como muy bien lo dices, aún me falta mucho por recorrer!! Gracias por tu comentario, un beso =)

Negra: chama, aprendí muchísimo con él, y también creo que si no hubiéramos terminado yo no hubiera buscado con tanto ahínco la manera de vivir en el exterior. También es verdad que éramos muy jóvenes, y hablando por mi te puedo decir que YO no estaba preparada para lo que implica vivir en pareja, pero no lo veas como algo que puede castrar tus vivencias, es sólo que les da un enfoque diferente, puedes vivir las mismas cosas, pero las verás a través de otro cristal. Pero eso si te digo mana, cuando uno está enamorado, no ve los riesgos de ese tipo de cosas, por lo que se hace todavía más difícil!!!! Otro beso chama =D

Nosti: sabias palabras chama "el presente no admite pérdidas de tiempo", tienes todíiiiiiisima la razón del mundo. Y la verdad es que hice este ejercicio de desenterrar este recuerdo doloroso precisamente para poder disfrutar de mi presente, para sacudirme la mie... y desenpolvar la enseñanza. Muchos besos para ti ♥♥♥

Wait: gracias chama, por la visita y por tus palabras, un beso.

casius said...

Hola:
Muy bueno su blog. Espero sigan así.Volveré por aquí.Saludos:)

Otto said...

Rigo, como siempre lo he dicho, hablar de las cosas que nos duelen siempre nos fortalece. Y además, abrirte y hacerme partícipe de esas cosas, me acerca mucho más a tí...

Gracias por el pedacito de valentía. Brindo por la confianza que nos das...

Un abrazo enorme...

TOROSALVAJE said...

Coincido contigo, somos la suma de todas las experiencias y como te ha dicho tu HM, eso es crecer.

Un abrazo Rigo.

ELE said...

CHAAAAAAAMAAAAA no sabes como te entiendo!
Pero lo mejor de todo esto es que, como ya han dicho varias personas ya, al final siempre puedes aprender de la experiencia, por muy mal que lo hayas pasado!
Un besote!!!

Mariale divagando said...

A diferencia de quienes comentaron antes, yo nunca he pasado por algo así.

Pero entiendo perfectamente lo que es guardar dentro de ti cosas que en el pasado te hicieron daño, cosas que no lograbas entender, y que ahora entiendes e incluso agradeces la parte positiva.

rigoberta said...

Casius: gracias por la visita, esperamos que vuelvas a pasar por nuestra casita, saludos =)

Otto: gracias a ti, me envuelvo en tu abrazo.

Toro: YA VOLVISTEEEEE!!!!!!!????????

Torito eso se avisa, si hubiera sabido que habías vuelto te recibo con un post menos llorón y más animado.

ELE: chama sí, lo bueno es el aprendizaje que queda de esas situaciones duras, por mucho que en el momento nos cueste salir de ellas, otro beso para ti friend.

Mariale: chama la vida tiene diferentes maneras de enseñarnos las cosas importantes, pero lo fundamental es que sepamos aprender de todas las cosas que nos pasan. Saludos!!!

rigoberta said...

Ah! me olvidé...

Torito.....

TE EXTRAÑÉEEEEEEEEE!!!!!!

=D

Jacqueline said...

Torito no ha vuelto....

rigoberta said...

Ah.....

=(